martes, 13 de octubre de 2015

Bizcocho de nata | La nata



Nata montada

La crema de leche o nata es una sustancia grasa y de tonalidad blanca o amarillenta que se encuentra en la leche recién ordeñada o cruda, es decir, en estado natural y que no ha pasado por ningún proceso artificial que elimina elementos grasos.
Está constituida principalmente por glóbulos de materia grasa que se encuentran flotando en la superficie de la leche cruda; por esto se dice que es una emulsión de grasa en agua. Esta capa se puede apreciar dejando cierta cantidad de leche cruda, sin homogeneizar ni descremar, en un recipiente: se puede observar cómo una delgada capa toma forma en la superficie. No debe confundirse con la nata que se observa al llevar a hervor la leche, con la que no tiene que ver.
Extracción de productos de la leche

Esta película se separa mediante un proceso de centrifugado, y se envasa por separado para su uso en gastronomía. De acuerdo a la proporción de grasa que contiene, se distinguen varias clases de crema; las más ligeras se emplean para mezclar con el café o en la confección de sopas y salsas. Las más espesas, que alcanzan hasta un 55% de contenido graso, se utilizan para elaborar crema batida o chantilly (producto de batirla hasta atrapar burbujas de aire en ella), utilizada para decoración en repostería. Además, la crema extremadamente grasa puede batirse para elaborar mantequilla, que consiste básicamente en la grasa láctea aislada.
Pudiéndose elaborar a partir de las grasas de la leche o nata: el queso, mantequilla, yogures, ...
La crema de leche suele emplearse principalmente en la fabricación de helados.
También es posible comercializarla añadiéndole sal, de modo que se pueda utilizar de forma análoga a la mantequilla.
Productos obtenidos de la leche
*Durante mucho tiempo, la nata solo se utilizó para elaborar mantequilla. Pero, a partir del siglo XVII,
los cocineros y jefes de cocinas reales y nobles comenzaron a interesarse por ella. Empezó entonces a ser apreciada en la cocina, por su untuosidad y ligereza. Tradicionalmente se recogía la nata que, tras la cocción, se separaba de la leche, pero a finales del siglo XIX (1879), la invención de la desnatadora centrífuga permitió al fin obtener grandes cantidades. 
Desnatadora
Gustaf de Laval, científico sueco, inventó una centrifugadora capaz de separar fácilmente líquidos mezclados entre sí o partículas sólidas de estos líquidos mediante el control de la temperatura y la velocidad centrífuga.
A lo largo del siglo XX, la nata se ha ido convirtiendo en el ingrediente básico de algunas cocinas regionales formando parte de muchos de sus platos emblemáticos. La crema o nata simboliza lo mejor de la leche, la excelencia y lo más selecto, como lo indican las expresiones "la crème de la crème" o la "flor y nata".

viernes, 9 de octubre de 2015

COMENTARIO DEL VIERNES:"El sombrero en los siglos XIV-XVI" (2)

S. XIV

S. XV

En el siglo XIV el sombrero también se utilizó en Europa por una necesidad de revelar estatus social y cultural durante el Renacimiento. Integrantes de la monarquía lo usaban para diferenciarse de otras clases sociales. Mientras la monarquía se distinguía con sombreros grandes y vistosos, hechos de terciopelo y adornados con cintas, piedras preciosas y plumas, el pueblo usaba capuchas, caperuzas o sombreros austeros y pequeños.
S. XVI

En el siglo XV, el éxito del
S. XV
sombrero de fieltro se expandió hacia el Imperio otomano, en donde usaban el fieltro de las alfombras para hacer el conocido "fez o tarbush": los sombreros masculinos sin alas que constan de un cilindro con tapa.
S. XVI
S.XV Sombrero "FEZ"

jueves, 8 de octubre de 2015

Salsa de tomate | La cebolla morada



La cebolla morada tiene un sabor más suave que la blanca, por eso es más fácil comerla cruda o cocida en ensaladas.
Tiene muchos beneficios, incluso más que la blanca.
-Para los huesos: se ha estudiado y comprobado que las cebollas rojas tienen componentes son beneficiosas con la salud general de los huesos. El responsable de esto es un compuesto que hace inhibir las células que descomponen los huesos.
-Como antiinflamatorio. Las cebollas rojas reducen la inflamación en los huesos y en la garganta, así como en los vasos sanguíneos. Estas reducen muchos de los síntomas de la osteoporosis, el asma e incluso el resfriado común.
-Salud cardio-vascular. El cromo y la vitamina B-6 que se encuentran en la cebolla ayudan a aumentar la salud cardio-vascular. Específicamente, estos compuestos reducen la presión sanguínea y el colesterol.
La cebolla morada le aporta al organismo nutrientes como: vitamina C, potasio, calcio, fosforo, zinc, antioxidantes como flavonoides, compuestos como antocianinas y quercetina.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Milhojas de merengue | El origen del merengue



La teoría o leyenda con más fuerza dice que fue inventado alrededor de 1600 por el pastelero italiano Gasparini, residente de Meiringen, pueblo suizo, de ahí su nombre. Otra teoría dice que fue obra de un cocinero al servicio del rey polaco Estanislao I, a partir de una receta alemana, y que provendría de la palabra polaca "Marzynka". Lo que si es seguro es que los primeros merengues en Francia se sirvieron en Nancy, de la corte de ese mismo rey polaco. La hija de dicho rey era muy golosa y entusiasta de esa receta, al casarse con Luis XV, la puso de moda en la corte francesa.
A la joven reina María Antonieta, esposa de Luis XVI, le gustaban mucho los merengues y no faltaban nunca.
En la obra española Arte de Repostería de 1747 de Juan de la Mata (cap. 23), dedicado a los merengues, dice así: «Aunque pequeña obra, es cómoda para valerse en caso de necesidad por la prontitud con que se executa y además de ser muy buena para adornar, es muy gustosa. Hacese del azúcar más selecto...............».
Hasta principios del siglo XIX los merengues se moldeaban con una cuchara antes de meterse en el horno (en España se llama suspiros). La actual forma de hacerlos con la manga pastelera fue introducida por Marie-Antoine Carème, cocinero francés.
Existen varios tipos de merengue:
-Merengue francés, también llamado merengue básico: es el merengue básico, se realiza batiendo las claras y añadiéndole el azúcar. A las pocas horas de montarse se baja.
-Merengue italiano: Para hacerlo se utiliza almíbar en punto de bola blanda (116ºC), necesitándose 30gr. de azúcar por clara. El almíbar se mezcla con las claras batidas a punto de nieve, echándolo en forma de hilo mientras todavía está caliente. Con esto logramos que éstas se cocinen un poco y que se mantengan firmes durante bastante más tiempo que el merengue básico. El resultado final es algo más duro que el merengue francés y mas brillante. Dura varios días sin bajarse. Es el más indicado para adornar tartas, para: mousses, suflés,...
-Merengue suizo: Este merengue se realiza batiendo las claras con el azúcar en un recipiente al baño María, durante unos diez minutos, a unos 50ºC . Se logra un merengue más firme que los anteriores y brillante. Habitual en el relleno de tartas o frutas.